Lo que no sabía sobre destetar

Llegó el día, ya no había más tomas y no tenía idea de lo que me esperaba después de destetar.

No más lactancia, no más varita mágica para curar todas las dolencias e incomodidades, no más ser una mamá sobrehumana. Pensé que estábamos listos, luego pensé que no, una vez que comenzamos, simplemente sucedió y fue muy rápido.

Aquí están todas las cosas que me sorprendieron cuando destete a mi hijo.

  1. Puedes sentirte triste: Ya sabemos la conexión que tenemos en cada toma y la interacción hormonal que entra en juego cuando estamos amamantando, al culminar podemos sentirnos levemente tristes y en parte se debe a ese «movimiento hormonal» que ahora deberá regresar a su estado pre amamantamiento.

  2. Tu hijo se ajustará muy bien: Cuando destetamos desde el amor y la empatía con el niño ellos increíblemente entienden y se adaptan.

  3. Tu cuerpo es sabio y se ajusta muy rápido: Sobre todo en los casos de destete progresivo la producción va disminuyendo y no se sienten molestias en las mamas.

DESTETE

  1. Las salidas o reuniones entre amigos son más relajados: Ya no te sientes tan preocupada acerca de las tomas de tu hijo e incluso si te tomas una copa no sientes «remordimiento» (algunas madres experimentan culpa luego de tomarse una copa o cerveza mientras amamantan 🍻🍸

  2. Subí de peso: Ojalá pudiera decirte lo contrario, pero mí triste verdad es que mi cuerpo ganó peso inmediatamente. Mi cuerpo había estado trabajando duro para producir leche. Ahora, de repente, no estaba quemando la misma cantidad de calorías diarias, así que unido a otras cosas empecé a aumentar de peso.

  3. Hambre feroz: A mi hijo y a algunos hijos de madres cercanas se les ha despertado un apetito feroz y es normal, recuerda que antes tomaban pecho y ahora, pues si hay hambre o sed deben tomar o beber algo

  4. Hay que tener comida lista al despertar: Esto va de la mano con el punto anterior, si tu hijo tomaba teta al abrir los ojitos ahora querrá comer así que prepárate o puedes mantener algunas cosas de fácil acceso en la nevera o en la mesita de noche, como frutas.

El proceso fue definitivamente más un ajuste para mí que él. No importa cuándo destetes, la lactancia materna es un proceso emocional, ¡Así que espera un poco más! Simplemente disfruta estar con tu bebé (o niño pequeño 😉)

¿Ya Destetaste? ¿Qué cambios curiosos puedes agregar acá?

Otros post sobre Destete:

Destete: lo que debes saber

Destete Nocturno